¿Qué será que el tiempo no se detiene? no corre,
pero asusta.
Al parecer aquellos tiempos largos de parque, de jugar
al fútbol, con la pretensión de ser un grande como el mágico, se han perdido en
prolongados silencios.
¿Qué
le paso a la sonora risa de la Adela, de la Clari y de los chistes tontos de
José?
Esos eran tiempos buenos, sin penas ni temores,
aquellos donde los hijos de la guerra no corrían perseguidos por las balas; si
no, más bien, por "vejigas" llenas de agua.
¿Dónde quedaron esos días de lluvia cuando corrías y aún empapado hasta el
alma eras feliz?
Por
el contrario, los niños de hoy se la pasan en sus video juegos, en la internet
y ese montón de cosas de consumo.
Al parecer la inocencia de jugar al fútbol y
gritar yo soy el mejor del mundo se ha perdido, esa misma imaginación que te
hace volar, creer que algún día podes ser astronauta.
Es
una lástima el tiempo está muriendo a pasos bestiales y la niñez junto con él.
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